Debe ser por eso que me gustan tanto - y desde luego, porque son RICAS. Hace un tiempo probé por primera vez esta crema de berenjenas, cuya receta tengo en mi gran libro de cocina.
2 berenjenas medianas, unas 5 cucharadas soperas de aceite de girasol (u oliva, si da el presupuesto), 2 cucharadas soperas de jugo de limón, una cebolla pequeña, 1 a 2 dientes de ajo, media cucharada de te de sal, pimienta negra molida o ají molido a gusto.
Paso uno: pelar las berenjenas (yo uso un pelapapas) y cortar en dados, cocinar en micro ondas unos 6 a 8 minutos (la ídea es que la pulpa esté bien blandita)
Paso dos: Exprimir el limón, pelar la cebolla y los dientes de ajo, cortar en trozitos y poner junto con la pulpa de berenjena en un bol, agregar el aceite, la sal y la pimienta o ají molido. Si prefieren usar procesadora, en lugar de bol, poner los ingredientes ahí (a mi me da fiáca limpiar después todas las partes de la procesadora, por eso uso la licuadora de mano...)
Paso tres: procesar todo hasta que se transforma en un crema homogénea. Agregar eventualmente más aceite y/o rectificar la condimentación. Listo para pasar la crema a frascos y conservar en heladera.
Ah, en la receta original propone cocinar las berenjenas enteras en el horno y sacarles la piel una vez que estén bien blandas - pero prender el horno solamente para esto me parece un derroche de gas...